28
"La Atlántida"
Lo cierto es que la Atlántida está todavía junto a nosotros, ahora más que nunca. Forma parte de nuestra cultura, creamos en ella o no; ha sido tema de más de tres mil libros; ha inspirado a los clásicos; ha influido en la historia e incluso contribuyó al descubrimiento del Nuevo Mundo.
Para otros, la Atlántida es sólo una leyenda inventada por el filósofo griego Platón, que la utilizó como escenario de dos de sus Diálogos, y que se ha conservado en la imaginación popular a través de diversas versiones desarrolladas durante siglos. Y para otros aún, es una auténtica precursora de las civilizaciones primitivas, atestiguada por documentos antiguos, aunque incompletos, pero situada no en él Atlántico, sino en otro lugar. Naturalmente cada una de las posibles localizaciones cuenta con numerosos partidarios.
Para muchos, la Atlántida es el continente atlántico desaparecido; la cuna original de la civilización; una tierra dorada y bella que desapareció por una serie de convulsiones cuando se hallaba en la cumbre de su poder y que yace ahora en el fondo del océano, mostrando en la superficie sólo las cimas de sus montañas.
Si consultamos la enciclopedia, veremos que la Atlántida está considerada como "una leyenda" y que no entra dentro de la historia documentada. Sin embargo, geólogos y oceanógrafos coinciden en que algo semejante a un continente existió alguna vez en el Atlántico, si bien dudan a la hora de situarla dentro del ámbito de la Humanidad civilizada.
Aspecto que tenía según Platón la ciudad central de la Atlántida
Recreación de como pudo ser La Atlántida
La única descripción de la Atlántida que nos ha legado la antigüedad es obra del filósofo griego Platón, y data de 347 ac. Pero ni siquiera Platón es un testigo de primera mano; el filósofo no hizo más que repetir los relatos escritos por un viajero ateniense, Solón, quien a su vez repetía lo que había oído contar a los sacerdotes egipcios. La historia relatada por Platón indica que la Atlántida era una gran nación, pero que entró en un período de decadencia; su pueblo, entonces, cayó en abominables formas de corrupción y se mereció así un terrible castigo. "En un día y una noche", la isla entera, de 560 kilómetros de anchura, fue destruida por una catástrofe de gran magnitud. La isla fue destrozada por una explosión volcánica a la que siguió un maremoto de tal suerte que en veinticuatro horas desapareció bajo el mar.
Según Platón:
Una de las posibles ubicaciones, en el Océano Atlántico..
"Según algunas teorías la Atlántida fue anegada por las aguas".
Platón
"En el centro de la isla (Atlántida) extendíase una llanura. reputada como la más bella y fértil de todas las llanuras. Y, casi en el centro de esta planicie se levantaba una colina, no demasiado alta. Alrededor de la colina, como ruedas de carro, aparecían dos anillos de tierra, rodeados de tres anillos de mar. En el centro de la colina estaba situado un santuario consagrado a Poseidón y a Cleito; rodeaba al templo un muro de oro. que estaba vedado traspasar. Otro templo, dedicado sólo a Poseidón, estaba hecho enteramente de plata, excepto las estatuas, que eran de oro. Dos fuentes, una cálida y otra fría, proveían a la isla de ilimitadas cantidades de agua; junto a ellas se habían construido cálidas termas, destinadas a los reyes y a los plebeyos, a las mujeres y a los caballos. En los anillos exteriores de tierra se asentaban los astilleros y los puertos, rodeados por un muro denso de edificios, de casas. De esta área, donde vivía una población muy numerosa, surgía un constante estrépito de voces y ruidos, durante el día tanto como durante la noche. Más allá se extendían las llanuras, donde alcanzaban la perfección esas aromáticas sustancias que también hoy produce la tierra y están hechas ya de raíces, ya de hierbas, de árboles, flores o frutos. Todo esto producía en abundancia aquella isla santificada, cuando aún estaba bajo el sol." Tomado de "Critias y Timeo", de Platón.
A lo largo de estos años han sido muchas las hipótesis dedicadas a explicar la desaparición de tan vasto territorio, dado según los diálogos de Platón. Por esta razón, se rechazan las teorías como la de la Elevación del mar, ya que pese al deshielo de los glaciares, no puede darse un hundimiento de tal territorio salvo que fuese completamente plano, y en tal caso, la calidad de las cartografías actuales hubiese permitido su detección en el Atlántico.
Otra teoría defiende una erupción volcánica como motivo de la desaparición de la isla, caso semejante al de Krakatoa en 1883. Sin embargo, no se conocen ejemplos en los que una explosión de esta naturaleza destruya completamente una isla. En caso de haberse producido, se hubiesen levantado grandes tsunamis que llevarían distintos sedimentos, polvo volcánico y cenizas a los continentes próximos, pero la ausencia de ellos hace pensar que no se produjo ninguna explosión de ese carácter como para destruir esa extensión de terreno.
Aún no encontramos evidencias que prueben la existencia de esta civilización atlante, es cierto que la mayoría de los datos recopilados en las investigaciones están invadidos por el carácter legendario de los diálogos platónicos cuya verdad ha sufrido diversas distorsiones, pero la búsqueda no resulta imposible.
Los Atlántes eran primitivos o por el contrario dominaban la ciencia de la fisión nuclear
El sacerdote jesuita A. Kirchner, investigador de la obra de Platón, afirmó en el año 1665 que el continente perdido habría estado en el océano Atlántico, entre España y América, dato que es compartido por la mayoría de los investigadores actuales.
Cuentan las leyendas antiguas, que entre los siglos XII y I antes de Cristo, era imposible alejarse de la costa europea más allá de las Columnas de Hércules ( hoy estrecho de Gibraltar) pues se encontraban aún flotando enormes masas de lodo procedentes del cataclismo que hundió a la Atlántida. ¿Cómo sería posible esto? Una respuesta muy seria la dan los vulcanólogos, especialmente aquellos que tuvieron la opurtunidad de estudiar los efectos de grandes erupciones. Nos indican que las cenizas volcánicas son lanzadas a gran altura mezcladas con ácido carbónico, nitrógeno, agua y anhídrido sulfúrico. La lava en estado de cenizas es porosa y los ácidos y el agua extraen de ella gran cantidad de compuestos minerales hasta dejar sólo los materiales más inertes y duros; estos constituyen la piedra pómez, una piedra tan liviana que flota sobre el agua hasta que, poco a poco, se impregna y se hunde.
Un fotógrafo americano llamado Edgar Cayce, en la etapa que va desde 1923 hasta su muerte, en 1945, alcanzó la celebridad como curandero y visionario tuvo una visión sobre la Atlántida. A pesar de que nunca había leído las obras de Platón acerca de la Atlántida, afirmaba que, viajando hacia atrás en el tiempo, había visitado mentalmente la Atlántida. Su descripción coincidía en muchos puntos con la que el filósofo griego dejara escrita 2300 años antes. Cayce agregó que la Atlántida fue destruida por una explosión atómica, ya que sus habitantes dominaban la ciencia de la fisión nuclear. El hecho, dijo el visionario. ocurrió alrededor de 10000 años antes del nacimiento de Cristo: una fecha bastante aproximada a la que estableciera Platón. El vidente americano situó geográficamente la Atlántida en la isla de Bimini septentrional, pequeña integrante de las Bahamas, y pronosticó que en 1968 o 1969 "podrían descubrirse algunos aspectos de los antiguos templos" de la civilización perdida de la Atlántida. Parecía una afirmación ridícula. Sin embargo, en 1968, un veterano zoólogo y experto buzo americano, el doctor J. Manson Valentine, descubrió bajo el mar, a la altura de la costa de Bimini septentrional, una extraña estructura pétrea que se convertiría en un misterio de la atlántida. Al principio, Valentine sólo consiguió vislum­ brarla desde el aire; mas, cuando se sumergió para investigar, encontró que esa estructura constituía al parecer un enorme puerto, malecones cerrados y muelles, siendo esto relacionado por algunos con la Atlántida. El muro principal, de alrededor de 600 kilómetros de longitud, estaba construido con inmensos bloques de piedra, de más de cinco metros cuadrados cada uno
Las expediciones posteriores apoyaron y refutaron, alternativamente, las conclusiones del doctor Valentine con respecto a la Atlántida. Estas conclusiones, en lo fundamental, decían que la estructura pétrea era un puerto construido por el hombre. En 1970, el doctor John Hall, profesor de arqueología de la Universidad de Miami, dirigió una expedición que investigó el lugar; Hall señaló luego: "Estas piedras constituyen un fenómeno natural, llamado erosión costera del Pleistoceno. No hemos encontrado ninguna evidencia, de ninguna clase, que permita pensar que ese muro es fruto de trabajo humano. Por lo tanto, lo siento por aquellos que crean en la vieja leyenda. Una nueva Atlántida ha sido desechada."
Sin embargo, las dos últimas expediciones americanas a Bimini con objeto de estudiar los supuestos restos de la atlántida, realizadas en 1975 y 1977, regresaron con hallazgos que inducen a conclusiones muy diferentes. El jefe de la expedición, el doctor David link, de California, sacó a la superficie un bloque pétreo cuyos bordes habían sido trabajados con punzones, formando estrías. Su conclusión fue
Imaginación Atlánte
Según se dice, la Atlántida, era una tierra abundante en recursos naturales, con una vegetación exuberante y la existencia de valiosos yacimientos minerales, entre ellos los de plata y de oro. La gente que habitaba la Atlántida, era pueblo gozaba de un alto nivel científico y cultural. En el centro mismo la altlántida, sobre la cima de una pequeña colina, se levantaban un palacio y un templo, en tomo a los cuales se extendía la gran ciudad, que medía 19 kilómetros de largo. Alrededor de la colina, un amplio canal permitía el paso de barcos de vela. Alrededor de la ciudad, otras vías de agua formaban círculos concéntricos; el canal que rodeaba la ciudadela se comunicaba con el mar abierto a través de un sistema de muelles y puertos, que exportaban los valiosos productos del país a todo el mundo conocido entonces. La Atlántida era un país rico y célebre; tanto que, a pesar de que desapareció de la faz de la Tierra muchos siglos antes de la era cristiana, el nombre de la Altántida resulta aún más familiar a los hombres de hoy que muchas de las naciones que le sobrevivieron.
Platón
¿DONDE ESTABA LA ATLÁNTIDA?
LA DESTRUCCIÓN
A pesar de todo, el lugar más probable donde tal vez haya existido alguna vez la Atlántida, entre los numerosos sitios que se han propuesto, no está en el Caribe. Ni siquiera está en el Atlántico. En la actualidad, muchos arqueólogos creen que Platón cometió dos errores fundamentales, en su descripción de la isla perdida. En primer lugar, es casi seguro que la Atlántida, si realmente existió alguna vez, no estuvo "más allá de las Columnas de Hércules", sino en el mismo Mediterráneo. En segundo término, cuando Platón afirma que el holocausto de la Atlántida se produjo 9000 años antes de Cristo, tal vez debió haber escrito 900. De esta manera, la fecha de la desaparición de la Atlántida quedaría situada aproximadamente 1500 años antes de Cristo, en lugar de los 9600 mencionados por Platón. Y, más o menos en 1500 antes de la era cristiana, el Mediterráneo fue escenario de uno de los más espantosos cataclismos de la antigüedad.
ésta: "Pensándolo bien, creemos que la estructura de Bimini es de origen arqueológico y no geológico. Pero el propósito con que fueron hechas esas obras no pasa, por ahora, de ser un tema de especulación." Sin embargo los geólogos dicen que estas supuestas evidencias no son mas que formaciones naturales llamadas "roca de playa".